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Diseño de jardines en Mallorca
Un jardín en Mallorca no es un jardín continental trasladado al sur. Responde a otras reglas: cinco meses sin lluvia, tardes por encima de treinta y cinco grados, suelo calcáreo y poco profundo, salitre cerca de la costa. Quien lo ignora planta dos veces.
J&P Design proyecta y construye jardines en Mallorca desde 2008, con estudio propio en Santanyí. Arquitecto paisajista y diseñadora al frente, y equipo propio de ejecución.

Qué incluye un proyecto de jardín
Análisis del lugar. Visitamos la propiedad y estudiamos orientación, suelo, viento, disponibilidad de agua, vegetación existente y la relación con el terreno de alrededor. De ahí sale todo lo demás.
Concepto y visualización 3D. Antes de mover una piedra, verá su jardín terminado y podrá recorrerlo digitalmente. Es la única forma de decidir con seguridad en un proyecto de esta escala.
Plan de plantación. Especies que pertenecen a este clima, no especies que sobreviven a duras penas. Cistus, romero, lavanda, lentisco, gramíneas ornamentales, olivo, algarrobo, palmito.
Obra exterior. Terrazas, muros de piedra seca, caminos, entorno de piscina e iluminación, en materiales de aquí — marès, piedra caliza, grava natural.

Riego. Goteo con control inteligente y acceso remoto, proyectado junto con la plantación y no después.
Mantenimiento. Programas de cuidado que conservan la intención del proyecto a lo largo de los años.
Villa y finca no son lo mismo
Un jardín de villa se contempla. Se ve desde la terraza al desayunar, desde el agua por la tarde, desde la mesa cuando cae la luz. Se compone como se compone una habitación: con un primer plano, una distancia media y algo al fondo donde el ojo descanse. Aquí importa más la proporción que la variedad.
Un jardín de finca se recorre. Se entra, y el lugar se cierra alrededor. Primero se nota la estructura — cómo sube el terreno, dónde un muro sostiene un nivel, cómo una masa de romero da paso a la grava y luego a lo silvestre. Después el color, que nunca es estridente. Y al final el aroma, que es lo que la gente recuerda: romero y tomillo al rozarlos, la resina de la jara en el calor de la tarde, tierra mojada tras la primera lluvia de septiembre.
Son dos encargos distintos, y conviene saber cuál es el suyo antes de empezar.
El agua, la decisión que más pesa
Las reservas de Mallorca bajaron al 39 % en julio y buena parte de la isla está en alerta. Varios municipios ya prohíben regar jardines con agua de red.
Proyectamos para que eso no le afecte: plantación resistente a la sequía, riego por goteo, acolchado, y aprovechamiento del pozo o el aljibe de la propiedad cuando los hay. Si quiere zona verde, la hacemos con grama (Cynodon dactylon) y medida al uso — un césped que en sequía se pone marrón pero no muere, y rebrota con el primer agua.
La consecuencia práctica es sencilla: mientras el vecino no puede regar, su jardín sigue.
Más sobre nuestro trabajo
Puede conocer el estudio en paisajista en Mallorca y ver proyectos terminados en proyectos.
Cáscara de almendra en lugar de corteza importada
Sobre las líneas de goteo no ponemos corteza importada, sino cáscara de almendra — un subproducto de la agricultura mallorquina que la isla produce en cantidad cada temporada.
La capa retiene la humedad en el suelo en vez de perderla con el sol de la tarde, de modo que la misma cantidad de agua rinde bastante más. Mantiene el terreno más fresco, lo que importa a las raíces en agosto. Y frena las malas hierbas, que si no compiten justo por esa agua.
Y hay algo que muchas cubiertas no consiguen: la cáscara de almendra deja respirar la tierra. Su estructura gruesa y abierta permite el paso del aire y del agua en lugar de compactar. Un acolchado prensado —o peor, una lámina plástica debajo— ahoga el suelo: las raíces se quedan sin oxígeno y lo que se puso como protección acaba siendo el problema. Un material natural que retenga humedad y siga siendo permeable no es fácil de encontrar.
Y luego está lo que uno no espera: la cáscara hace que la plantación se vea mejor. Su tono cálido y neutro funciona como el paspartú de un cuadro — el gris plateado del romero, el malva de la perovskia y el rosa de las gramíneas destacan mucho más sobre ella. Sobre tierra desnuda o corteza oscura, esos mismos colores pierden fuerza.
Y además pertenece a este sitio: su color y su grano se integran en un paisaje mallorquín como nunca lo hace una corteza importada del norte de Europa.
Proyectos terminados
Cada proyecto responde a un encargo distinto: el jardín de Cala Llombards acompaña a una casa autosuficiente; el de Finca Hermosa se planteó para conectar la casa con su entorno; el de Santa Ponsa, para recuperar el contacto con la naturaleza.
Puede ver el resto en proyectos.
Una visita, sin compromiso
Cuéntenos qué propiedad tiene, cómo la usa y qué le gustaría. Vamos a verla, la recorremos con usted y le decimos con franqueza qué se puede hacer. Sin compromiso.